Archivo de la categoría: El día a día

Reflexionar antes de introducir un perro en la familia

Primeros juegos entre Hugh y Simba. Hugh entró a formar parte de la familia de modo casual y resultó ser un perro difícil que ha requerido y requiere mucho esfuerzo, sacrificios y complicaciones de vida. Hoy en día es un perro feliz y adaptado a su entorno, pero en manos inexpertas su destino podría haber sido muy distinto.

Primeros juegos entre Hugh y Simba. Hugh entró a formar parte de la familia de modo casual y resultó ser un perro difícil que supuso y supondrá siempre mucho esfuerzo, sacrificios y complicaciones de vida. Hoy en día es un perro feliz y adaptado a su entorno gracias al trabajo y a un trato adecuado, pero ¿cual habría sido su destino en manos más inexpertas o sin los recursos necesarios?

La decisión de incorporar un nuevo miembro peludo en nuestras vidas debería ser una decisión profundamente meditada, nunca producto del capricho ni desde luego, forzada. Además, la elección correcta del tipo de perro que será nuestro compañero hasta el fin de sus días es clave para lograr una buena convivencia y ahorrarle y ahorrarnos disgustos y problemas serios (a veces, incluso insalvables). Dejarlo todo al azar y confiar en que al final todo saldrá bien no es la opción más responsable. Informarse bien y controlar todas las variables posibles al respecto es, por contra, la receta para el éxito. Os damos algunas ideas para empezar.

Antes de nada, incluso de lanzarse a seleccionar al perro, es necesario informarse sobre el ser vivo que estamos pensando en incorporar a la familia, es imprescindible conocer bien las características y necesidades del perro como especie para saber a qué nos enfrentamos y qué podemos esperar de él como compañero, alejándonos de conceptos románticos y mitos.

Es importante no quedarse sólo con nuestra experiencia propia o la experiencia de familiares y amigos, porque es limitada y sólo nos ofrece una idea parcial.

En Internet hay mucha información, pero un “vistazo rápido” no es suficiente. Para adquirir los conocimientos mínimos necesarios hay que documentarse bien y si no se tiene tiempo o no se confía en la información que se encuentra, es mejor dejarse asesorar por un experto (no cometer el error de confiar en que quien vaya a proporcionarnos al perro nos facilitará también toda la información necesaria).

Tras documentarse en profundidad y antes de tomar la decisión en firme de iniciar la convivencia con un perro es fundamental informarse también sobre las dificultades, problemas y posibles contratiempos, gastos, preocupaciones que puede suponer tener un perro. En los foros y grupos de facebook caninos podemos obtener mucha información al respecto puesto que la gente que se enfrenta a este tipo de coyuntura suele pedir ayuda o compartir su situación. Poniéndonos en lo peor, estaremos preparados para lo que surja, lo cual ahorrará muchos quebraderos de cabeza y disgustos.

Escatimar esfuerzos en esta fase de reflexión previa, ser demasiado optimista, dejarse llevar por el optimismo o entusiasmo de otros, transigir pese a que nuestra voluntad sea otra, etc etc puede conllevar infelicidad, peor calidad de vida, malestar familiar y severas consecuencias para las dos partes, humana y canina.

Un perro agresivo muchas veces es un perro incomprendido, tratado de forma incorrecta y que no encaja con el modo de vida actual de su familia. Muchas veces nos encontramos que sus propietarios no pueden cubrir sus necesidades etológicas y muy a su pesar, se ven obligados a separarse de su perro. Esta terrible situación podría haberse evitado antes de introducir al animal en casa y no causar una separación traumática.

Un perro agresivo muchas veces es un perro incomprendido, tratado de forma incorrecta y que no encaja con el modo de vida actual de su familia. Frecuentemente encontramos que sus propietarios no pueden cubrir sus necesidades etológicas o trabajar para contrarrestar malos aprendizajes  y muy a su pesar, se ven obligados a separarse de su perro. Esta terrible situación podría haberse evitado antes de introducir al animal en casa y no causar una separación traumática, que siempre es un acontecimiento profundamente infeliz para ambas partes.

¿De raza o mestizo? ¿Comprar o adoptar? ¿Cachorro o adulto?

Todas estas preguntas están relacionadas y es muy importante conocer algunos datos para tomar la decisión que mejor se ajuste a nuestras necesidades.

En primer lugar hablaremos de las razas. La existencia de las razas de perros, inicialmente fue una cuestión de utilidad y funcionalidad, no de estética. Históricamente, se han tenido perros para que colaboraran en diferentes tareas (caza, tiro, defensa…), por lo que se fueron seleccionando a los que mejor cumplían estas tareas y con ello se fueron definiendo las distintas líneas caninas. Es decir, las diferentes razas tienen asociadas determinadas características, que son las que los seres humanos nos hemos dedicado a seleccionar y promover durante años. Estas características son diversas: nivel de energía, grado de independencia, capacidad de coordinación con sus propietarios, disposición a la obediencia, valentía… Por ello, tener en cuenta e informarse sobre la raza del perro antes de seleccionarlo es una buena idea para incrementar la probabilidad de que se vaya a ajustar a nuestra forma de vida.

No obstante, hay que tener en cuenta varias cosas al respecto. En primer lugar, que actualmente las cosas han cambiado mucho y los perros, en su gran mayoría, ya no se mantienen por su utilidad en el trabajo sino para compañía. Eso ha propiciado que la selección de las diversas razas se haya pervertido mucho y se esté haciendo sobre todo teniendo en cuenta la estética y no el resto de características. También existe la coyuntura del negocio de la venta de perros, cuando el objetivo es criar para lucrarse o por pasatiempo y capricho, los criadores no prestan atención a las características genéticas y de personalidad de los padres y es importante entender que, aunque esto no determina el 100% el carácter y personalidad que desarrollarán sus cachorros, hay una parte que sí se transmite y una influencia más que demostrada científicamente. Por ello, si vamos a seleccionar un perro por su raza, es importante alejarse de las tiendas, los multicriadores o los criadores particulares CASUALES. Sólo un criador serio, honesto y cuya motivación sea una desmedida pasión por la raza que cría y su mejora, nos ofrecerá un perro de raza con las garantías necesarias en cuanto a salud y solidez en su carácter.

¿Cómo encontrar criador? Hoy en día y gracias a internet no es difícil encontrar y contactar con un buen criador. Podemos revisar mediante buscadores, foros especializados, redes sociales e inclusos portales web dedicados a este propósito.

Un consejo, descartad de antemano criadores que ofrezcan cachorros a precios sospechosamente económicos: probablemente no sean tan serios como aparentan ni sean sus garantías tan sólidas como puedan afirmar. La dedicación en tiempo, esfuerzo y dinero de un criador responsable tiene un coste muy elevado que difícilmente podría asumirse sin una contraprestación económica equivalente. Y sobre este tema cabe investigar y reflexionar con cuidado para entender el por qué de este coste y la justificación del precio que pedirá un buen criador. De nuevo una simple búsqueda en Internet será de gran ayuda en esta tarea, aunque nunca está de más dejarse asesorar y buscar consejo de todos los profesionales del mundo del perro que se pueda, valorándolas siempre en función de su formación, objetividad, imparcialidad y seriedad.

Suele pensarse que si nos hacemos con un cachorro, incrementamos la probabilidad de que se adapte a nosotros. Esto no siempre es así, porque de un cachorro podemos desconocer muchas cosas: las características de su progenitores, sus tendencias de personalidad (con las que ya nacen y sólo pueden moldearse hasta cierto punto), el tipo de crianza que ha tenido (que influirá mucho, sobre todo si se lo ha separado antes de los dos meses de su madre y hermanos de camada o si no ha tenido contacto con humanos o entorno urbano). Existen muchos factores que afectarán en la personalidad y características del perro y sólo podrán compensarse o mejorarse en parte con la educación que se le ofrecerá una vez entre a convivir con nosotros. Por eso es importante que si finalmente nos decidimos por un cachorro, ofrecerle una educación de calidad y no dejarla al azar o confiar en nuestra pericia. Invertir en una buena educación en la etapa clave en la que el perro es plástico, está preparado para aprender y todavía es muy moldeable (de los 3 a los 5-6meses) es la mejor forma de asegurarnos de que se adaptará a nosotros y tendrá un carácter estable de adulto, con quien será sencillo y agradable convivir.

Dos razas recomendables para personas con un estilo de vida activo (pero no en exceso) o tranquilo son el labrador y el golden. Siempre que los cachorros de Labrador Retriever y Golden Retriever provengan de un criador que realmente se preocupe por la salud de sus camadas (ojo con la displasia) y busque mantener en su línea el carácter afable y sociable de estas razas, serán excelentes como animal de compañía para el propietario medio. Ahora eso sí, no nos sorprendamos luego si descubrimos que nuestro perrete tiende a obsesionarse un poco con el cobro de objetos y tenemos que esforzarnos por evitar reforzar esta conducta en exceso 😉

file000951090885

Los labradores, en particular, también tienden a ser bastante glotones, por lo que será de utilidad tenerlo en cuenta a la hora de prevenir la aparición de la ansiedad por la comida y los peligros asociados a engullir su ración de comida demasiado deprisa.

¿Te interesan estas dos razas y quieres empezar a informarte sobre criadores dedicados a su cría? Para encontrar estos joviales y amistosos perros de raza puedes informarte en El Portal del Criador.

Si no queremos dejar nada al azar y no vamos a poder invertir como nos gustaría en esta educación (ya que requiere mucho tiempo, conocimientos y dedicación), la opción más segura es seleccionar un perro adulto (ya sea mestizo o de raza) y dedicar un tiempo a conocerle en persona antes de decidirnos por él.

Adoptar en una asociación protectora de animales es una de las formas más sencillas de hacerlo, puesto que sus integrantes conocen y tratan de cerca a los perros que tienen a su cargo, suelen permitir (y agradecer) que vayamos a sacarlos a pasear o nos los llevemos un periodo de tiempo a casa antes de hacer la adopción definitiva. Es importante tener en cuenta que el verdadero carácter del perro que vayamos a adoptar no lo podremos evaluar tampoco al 100%, dado que finalmente también dependerá de la adaptación a nuestro hogar y la relación que establezca con los miembros de la familia. Sin embargo, adoptar un perro adulto al que hemos dedicado bastante tiempo a conocer en persona y en diferentes situaciones, es probablemente la forma más segura y conveniente de seleccionar a nuestro futuro compañero.

Si ya tenemos otra mascota en casa habrá que considerar que el nuevo animal sea compatible. Para un perro joven será más sencillo aceptar a una hembra (tanto joven como adulta, pero habitualmente aceptan mejor a las de más edad), a un perra joven le resultará más sencillo aceptar a un macho. Los animales castrados tienden a llevarse mejor, pero existen cuestiones de aprendizaje y carácter que modifican esta generalidad. Un buen compañero o compañera para un perro nervioso y activo será un perro tranquilo y equilibrado, que tolere sus juegos y actitud impulsiva sin que muestre su desacuerdo en exceso ni vaya a sufrir en silencio el abuso del primero. Si nuestro perro es ya adulto y tirando a senior y no tiene demasiada paciencia, no es recomendable que introduzcamos un cachorro en casa, tendremos más probabilidad de éxito con un perro tranquilo ya adulto.

Bruma (antes Villa) tenía ya 9 meses cuando la adoptamos de la asociación Asoka el Grande (casi adulta). Ya conocíamos su carácter, tanto con personas adultas, niños, perros y gatos, en distintas situaciones. Su adopción por nuestra parte supuso varias semanas de reflexión y fue una decisión muy importante que jamás lamentaremos. Es una perra diez... pero eso ya lo sabíamos de antemano ;)

Bruma (antes Villa) tenía ya 9 meses cuando la adoptamos de la asociación Asoka el Grande (casi adulta). Ya conocíamos su carácter, tanto con personas adultas, niños, perros y gatos, en distintas situaciones. Su adopción por nuestra parte supuso varias semanas de reflexión y fue una decisión muy importante que jamás lamentaremos. Es una perra diez… pero claro, eso ya lo sabíamos de antemano 😉

En general, no es conveniente introducir a un compañero si nuestro perro tiene algún problema de conducta. De igual forma, no es buena idea escoger como compañero a un perro que tiene algún problema de conducta (aunque en principio parezca algo tan inocuo como un poco de miedo a personas o a otros perros) si ya tenemos a otro perro.

Para no alargarnos en exceso, continuaremos abundando sobre esto último en la siguiente entrada. Esperamos que lo expuesto hasta aquí os haya sido de utilidad y os animamos a seguir informándoos antes de tomar vuestra decisión y elegir al nuevo miembro de la familia. Lograr una buena convivencia y que la experiencia sea feliz para todos está en vuestra mano, ¡no escatiméis esfuerzos!

Anuncios

¿Tu perro come demasiado rápido?

perro come deprisa comedero anti-glotones adiestra alicante adiestramiento canino a domicilio

1. Mi perro devora la comida ¿por qué puede ser?

Aburrimiento: cuando el momento de la comida es lo más emocionante que sucede en su día es fácil un el perro acabe obsesionándose con ello.

Estrés: Al igual que los seres humanos, los perros, en situaciones estresantes (estrés agudo) o cuando ya presentan gran cantidad de estrés acumulado (estrés crónico) pueden tratar de paliar su malestar con una actividad tan placentera como comer, llegando incluso al punto de desarrollar un desorden alimenticio (trastorno obsesivo compulsivo por la comida).

Ansiedad: las causas más habituales son el contar con un historial de privación (ya fuera en su etapa de cachorro a la hora de competir con el resto de hermanos de camada o por tener que competir con otros compañeros siendo ya adulto…), hacer sólo una toma al día, potenciación inconsciente por parte del propietario, otras patologías de la conducta…

Glotonería: algunas razas son más glotonas que otras… (es célebre y está bien documentada la del Labrador Retriver) aunque por supuesto la avidez por la comida depende fundamentalmente del carácter de cada perro…

perro come demasiado rápido comedero anti-glotones adiestra alicante adiestramiento canino a domicilio

2. ¿Qué consecuencias negativas tiene comer demasiado deprisa?

Problemas digestivos: eructos, flatulencias, hinchazón, acidez, vómito, regurgitación, heces blandas…

Obesidad: una ingesta demasiado rápida implica una masticación deficiente o incluso inexistente (la masticación es necesaria para activar los mecanismos hormonales de la saciedad que regulan el apetito y regular los mecanismos hormonales que regulan la conversión de los alimentos en grasa periférica).

Torsión de estómago: al engullir, el perro introduce una gran cantidad de alimento y aire de golpe en el estómago. Este llenado brusco es uno de los principales factores de riesgo para que se produzca este temido síndrome, que es espcialmente frecuente en determinadas razas, perros de tamaño grande o pecho amplio y que a menudo conlleva la muerte del animal si no se detecta y actúa suficiente rapidez.

Conflictos por competitividad con otros miembros de su grupo social (caninos o humanos): terminar su ración rápidamente e ir a arrebatarle la suya al compañero es, con frecuencia, un hábito que desarrollan los perros que comen de forma ansiosa. De igual forma, si existe un problema de protección del recurso, comer de forma ansiosa puede empeorarlo.

3. ¿Cómo solucionar el problema?

– Dividir su ración diaria en varias tomas.

– Darle su ración diaria empleando juguetes interactivos o juegos de olfato, practicando ejercicios de obediencia o habilidades caninas, recompensando buenas conductas

– Emplear comederos especiales diseñados para que coman más despacio.

4. Comederos especiales y nuestra recomendación

Cada vez existen más modelos de comederos pensados para perros que comen demasiado rápido y es más sencillo encontrarlos en tiendas físicas u on-line. Su característica principal es que no son enteramente huecos, sino que presentan con protuberancias, compartimentos, laberintos u otras formas pensadas para que el perro no pueda tomar mucha cantidad de alimento de golpe.

perro come deprisa comedero anti-glotones kyjen slo-bowl  adiestralicante adiestramiento canino a domicilio

Así, el perro tendrá que esforzarse para obtener el alimento, involucrarse en la búsqueda y mantener la motivación para obtener su ración completa, siendo ésta una forma de alimentación mucho más sana y natural que le reporta tanto beneficios cognitivos y emocionales como físicos:

– Cognitivos: favorece la concentración, el autocontrol y el empleo de sus capacidades cognitivas y habilidades sensoriales (estimulación mental).

– Emocionales: mayor satisfacción por el alimento ingerido, reducción del estrés y del aburrimiento.

– Físicos: mejora de trastornos digestivos, mejora de la higiene dental y el aliento (al potenciar la masticación y la salivación), combate la obesidad potenciando la saciación…

A la hora de elegir y adquirir un comedero especial para perros glotones es importante asegurarse de que se adecuará a las características y capacidades de nuestro perro. Por ejemplo, los perros braquicefálicos necesitarán comederos menos profundos que los perros de hocico largo. Por otro lado, también debería considerarse la “dificultad” del comedero para adaptarla a la habilidad de nuestro perro, ya que, en el caso de que suponga un reto demasiado grande para el perro o no se le facilite un aprendizaje previo, es fácil que la experiencia sea demasiado frustrante para él y acabe rechazando el comedero o sufriendo un incremento en su ansiedad (con lo que empeoraría el problema).

El comedero que os mostramos en el siguiente vídeo es uno de los tres modelos de la marca “Slo-Bowl y es el que usa actualmente nuestra perra Bruma (mezcla de galgo con, posiblemente, mastín) ya que, de los que hemos probado es el que mejor se adapta a su hocico largo y estrecho y a su gran habilidad a la hora de “absorber” la comida. Gracias a él hemos conseguido que su “hora de la comida” y su “hora de la cena” se alarguen de un minuto escaso a cinco largos minutos (máximo): el mejor resultado que hemos obtenido hasta ahora con este tipo de comederos.

Es muy cómodo de usar, resistente y duradero (se nota que está hecho con materiales de calidad y es apto para lavavajillas). Por otro lado, a diferencia del comedero que usa Hugh (que también está diseñado para que coma más despacio pero es de “marca blanca” y se ha estropeado en muy poco tiempo por estar hecho de un plástico demasiado rígido y de mala calidad), tiene una base de caucho que impide que se deslice por el suelo. Esta característica ha resultado ser muy importante a la hora de relajar a la perra mientras come, que ya no “pasea” el comedero por toda la casa.

Además en su fabricación se ha evitado el BPA (bisfenol A), los Ftalatos y el PVC. Existe controversia al respecto de la toxicidad de estos compuestos por lo que tampoco es un tema sobre el que uno deba obsesionarse, pero si no los lleva, pues miel sobre hojuelas.

perro come deprisa comedero anti-glotones kyjen slo-bowl adiestralicante adiestramiento canino alicante a domicilio

Por supuesto, existen otras marcas y modelos en el mercado que ofrecen resultados satisfactorios, no obstante, antes de decidirse por cualquiera de ellos es recomendable hacer una revisión concienzuda en busca de valoraciones, críticas y opiniones de otros propietarios de perros con características similares al nuestro que hayan usado o estén usando el comedero que nos interese antes de decidirnos (las tiendas de on-line de productos para mascotas suelen contar con un apartado con comentarios de clientes).

También es conveniente dejarnos asesorar por un buen profesional en conducta canina si no estamos seguros de nuestra elección o preveemos que nuestro perro necesitará ayuda para aprender a usarlo y gestionar sus emociones a la hora de comer ya que, dependiendo del caso su uso puede estar contraindicado o requerir pautas adicionales para lograr los resultados que se buscan.

En cualquier caso, conseguir que nuestro perro “tragón” o “ansioso” coma más despacio y se relaje es muy importante para su salud y su bienestar, por lo que realizar una inversión económica, de tiempo y de esfuerzo para lograrlo es vital para que nuestro compañero tenga la calidad de vida que merece.

Referencias:

  1. Jerold S. Bell, “Inherited and Predisposing Factors in the Development of Gastric Dilatation Volvulus in Dogs”, Topics in Companion Animal Medicine, Sept.2014.

  2. McMillan, Dr. Franklin, “Stress-induced and Emotional Eating in Animals: A Review of the Experimental Evidence and Implications for Companion Animal Obesity”, Journal of Veterinary Behavior, Oct. 2012.

De senderismo / acampada con mi perro ¿qué necesito?

Paciencia.

Ruta de 16 km con los perretes (cuidado con los tramos de asfalto a pleno sol)

Primer día de acampada estrenándonos con una ruta de senderismo de 16 km  (ojo  con los tramos de asfalto a pleno sol)

Sí, has leído bien, paciencia.

Probablemente has entrado aquí esperando encontrar otro tipo de consejos, por ejemplo: el contenido de botiquín canino, si es necesario llevar ropa de abrigo para el perro o su cama, qué tipo de comida de perro llevar, qué cosas meter en el kit de supervivencia perruno, cuánta agua llevar, qué hacer si el perro se marea en el coche…

Son dudas muy importantes que debes solucionar antes de subir al coche, montar la tienda o echar a caminar unos cuantos kilómetros por el campo con tu compañero canino, pero sobre esto ya hay mucho escrito y seguramente encontrar mucha información con una búsqueda breve en San Google. Además todas esas cosas dependerán, lógicamente, de la duración prevista de la actividad, del lugar al que vais, el clima y del carácter y costumbres de tu perro.

Por eso desde aquí nos gustaría ofrecerte otra clase información valiosa que quizá no encontrarás en otras webs o blogs perrunos: cómo asegurar el bienestar mental, emocional y físico de tu perro cuando te acompañe en las actividades en la naturaleza que realices.

Decíamos que lo que necesitas principalmente es paciencia y no hay nada más cierto. Si tu perro, además, es urbanita y no está habituado a cambios de rutina, viajes o variaciones drásticas en sus costumbres, aún más.

Hugh y Bruma, dos urbanitas con muchas acampadas y rutas "a sus lomos" ;)

Hugh y Bruma, dos urbanitas con muchas acampadas y rutas “a sus lomos” 😉

Ten en cuenta que las rutinas, hábitos y costumbres son la principal fuente de equilibrio y seguridad para el perro en su día a día. Sabe cómo comportarse y qué hacer porque sabe qué debe esperar en cada situación. En una excursión al campo, una acampada, un vivac o una ruta larga de senderismo, es fácil que la cantidad de cambios y novedades desorienten al perro, lo cual, unido a la excitación, nervios, sobreactivación y mala gestión emocional que suele acompañar a actividades como esta, le lleven a perder el autocontrol, pasarlo mal emocionalmente, ser incapaz de desconectarse y descansar para reponerse, presentar conductas anómalas e inadecuadas

Y todo ello va a requerir que inviertas una cantidad extra de paciencia para ayudar a tu perro a pasárselo bien y para que la experiencia sea positiva para ambos.

No es recomendable confiar en que el perro, por atender a su instinto o ser más “primario” que el ser humano vaya a ser capaz de dosificar su esfuerzo, tener cuidado con los riesgos que corre, autocontrolarse y relajarse en cualquier situación por novedosa que sea… es cierto que hay perros más adaptables que otros, menos exigentes y más prácticos… pero no todos son así. Hay perros que se sobreexcitan, que se vuelven neuróticos cuando pierden el control de la situación, que son incapaces de concentrarse o atender a las indicaciones de sus compañeros humanos cuando se estresan en exceso…

Ser paciente y estar pendiente de que el perro esté sobrellevando y manejándolo todo correctamente va a ser vital en una acampada porque somos nosotros quienes decidimos que nos acompañen y se enfrenten a ello, por lo que es nuestra responsabilidad que el perro también lo disfrute y no sufra las consecuencias de una falta de previsión por nuestra parte.

Tener claras una serie de premisas será de gran ayuda para ello:

Es muy posible que el perro muestre variaciones su conducta normal (inintencionadamente).

Perros que no se suelen alejar y caminan a nuestro lado durante los paseos se pueden perder, perros que en el parque vienen siempre a la llamada pueden dejar de hacerlo, perros que duermen del tirón toda la noche pueden pasarse toda la misma removiéndose en la tienda de campaña, perros habituados a descansar solos en el jardín pueden verse incapaces de hacerlo si no es a nuestro lado, perros nada ruidosos pueden pasarse todo el tiempo ladrando, tener miedo a cosas nada peligrosas que de normal no les asustarían, perros tranquilos se vuelven insoportables… No asumas que tu perro se va a comportar como se comporta normalmente y espera cualquier cosa ¡que no te pille por sorpresa! Y no se lo reproches, no lo hace por fastidiarte… posiblemente lo esté pasando mal y te necesite más que nunca.

¿Portarnos mal, nosotrooos? ¡Qué va! (¿Hugh a quién le estás sacando la lengua, sinvergüenza?)

¿Portarnos mal, nosotrooos? ¡Qué va! (¿Hugh a quién le estás sacando la lengua, sinvergüenza?)

Frecuentemente el perro no es capaz de desconectar por sí mismo y descansar cómo, cuando y cuánto debiera.

Muchos perros sólo descansan por su propia voluntad cuando están física y mentalmente agotados, al mínimo de sus fuerzas. Somos sus protectores humanos los que debemos “obligarles” a desconectar y favorecer que descansen incluso más de lo habitual, para que puedan reponerse mental y físicamente.

Bruma es capaz de descansar en casi cualquier parte: cuando nosotros paramos, ella se echa automáticamente para reponer fuerzas. ¡Perra lista!

Bruma es capaz de descansar en casi cualquier parte: cuando nosotros paramos, ella se echa automáticamente para reponer fuerzas. ¡Perra lista!

Hugh es incapaz de descansar... y hay que "obligarle" con un tumbado con permanencia. El adiestramiento y la obediencia aquí es clave.

Hugh es incapaz de descansar… y hay que “obligarle” con un tumbado con permanencia. El adiestramiento y la obediencia aquí es clave.

Si fuera por algunos, no pararían de caminar o correr ni para a beber agua, no dejarían de traernos palos y piñas o no dejarían de seguir olores y perseguir animales hasta que se diezmaran toda la flora y fauna del lugar. Aunque parezca que se lo está pasando en grande y sabe lo que hace, la falta de descanso le cobrará factura más tarde o más temprano.

Las piñas en el campo son pelotas improvisadas estupendas... ¡pero cuidado con las obsesiones!  Hay perros, como Hugh, que se obsesionan fácilmente con el juego de cobro (perseguir y traer) y dejan de disfrutar del resto de estímulos.

Las piñas en el campo son geniales como pelotas improvisadas… ¡pero cuidado con las obsesiones! Hay perros, como Hugh, que se obsesionan fácilmente con el juego de perseguir y traer perdiéndose el resto de estímulos.

Un perro cansado o con agotamiento físico es incapaz de concentrarse, pensar, evaluar correctamente la situación o atender a lo que le rodea para garantizar su supervivencia. Puede ser muy peligroso que el perro llegue a este punto durante una ruta, pero si además vais a pasar una o varias noches fuera de casa, es posible que el perro no se recupere correctamente, lo cual impedirá que disfrute de la acampada o las excursiones del día siguiente pese a que sea capaz de mantener el ritmo.

Palos y agua: otra de las aficiones obsesivas de Hugh.

Palos y agua: otra de las aficiones obsesivas de Hugh.

Con un poco de trabajo hemos ido logrando que Bruma tome confianza en el agua y ya la hemos visto nadar unos cuantos metros. ¡Es genial!

Con paciencia y trabajo hemos ido logrando que Bruma tome confianza en el agua y ya la hemos visto nadar unos cuantos metros. ¡Nos encanta pero son muchas emociones para ella!

Recuerda, si tu perro no se dosifica y tiende a sobrepasarse con la actividad física, eres tú quien debe ayudarle para que se controle y descanse antes de que se noten los efectos del cansancio en él.

Si vuestros perros no acostumbran a pasar la noche al raso, no está de más la ropa. Ellos sufren menos que nosotros con el frío, pero se reponen antes si les aislamos de él.

Si vuestros perros no acostumbran a pasar la noche al raso, no está de más la ropa. Ellos sufren menos que nosotros con el frío, pero se reponen antes si les aislamos de él.

Probablemente seguirá adelante, sin quejarse ni mostrar síntomas, malestar o molestia alguna tras sufrir algún percance físico.

Hay multitud de incidentes que pueden sufrir los perros sin que nos demos cuenta: picaduras de insectos o reptiles, envenenamiento por ingestión de plantas, frutos tóxicos o alimento en mal estado, rozaduras o arañazos en las almohadillas, lesiones en las extremidades, dolor e inflamación en las articulaciones por sobresfuerzo, espinas y astillas clavadas, trastornos digestivos (diarrea, heces blandas, acidez estomacal), deshidratación… Es fundamental vigilarle en todo momento, no descuidarse y revisarle concienzudamente cada poco para asegurarse de que está bien realmente, aunque parezca estar normal a primera vista.

Hugh agotado y de bajón durante la primera jornada de marcha por ser incapaz de dosificar sus fuerzas.

Hugh de bajón durante la primera jornada de marcha por ser incapaz de dosificar sus fuerzas. 10 kilillos de puro agotamiento.

Una siesta de diez minutos en brazos mientras continuábamos con la ruta bastó para que se recuperase un tanto. Cayó redondo al llegar a la tienda y pasó la  noche calentito y cómodo en su interior.

Una siesta de diez minutos en brazos mientras continuábamos con la ruta bastó para que se recuperase un tanto. Cayó redondo al llegar a la tienda y pasó la noche calentito y cómodo en su interior y al día siguiente: ¡como nuevo!

Por ejemplo, el enrojecimiento de las almohadillas (entre los dedos) aparece mucho antes de que se las despellejen y son capaces de caminar con las patas en carne viva mucho antes de comenzar a cojear. Algunos se niegan a caminar si sienten dolor, pero otros no: la gran mayoría sigue adelante con una marcha un poco más rara de lo habitual que hay que estar muy atento para percibir. Por otro lado, para que esto no suceda la próxima vez el perro necesita endurecer sus almohadillas caminando o corriendo en terrenos irregulares, rocosos o más duros de lo habitual, pero este proceso debe ser gradual y no implicar dolor para el animal.

Bruma se destrozó las almohadillas remontando el curso de un río seco (muchos guijarros y roca) y también  necesitó asistencia. No obstante pesa 20 kilates y optamos por volver antes y cancelar la excursión de la tarde.

El segundo día de marcha, Bruma se destrozó las almohadillas remontando el curso de un río seco (muchos guijarros y roca) y también necesitó asistencia. No obstante pesa 23 kilates y optamos por volver antes y cancelar la excursión de la tarde.

En resumen, si te vas al campo con tu perro y vas a hacer una actividad al aire libre con él a la que no está del todo acostumbrado sé paciente: no te pases con la autoridad y el enfado si se porta peor de lo acostumbrado o te “desobedece”, procura que descanse y no se exceda con la actividad física (incluso si ello te obliga a parar más, hacer menos kilómetros de los previstos, madrugar menos o volver antes a la tienda de campaña) y no le pierdas de vista para controlar su estado de salud y evitar que se resienta físicamente o le pase algo sin que te des cuenta. Tener estos consejos muy en cuenta y estar preparado para cuando surjan contratiempos es fundamental para no descuidar a nuestro compañero peludo en momentos y situaciones especiales que requieren incluso más atención por nuestra parte que un paseo habitual.

Perros y gatos… y más gatos

La elección del tema y la preparación de los contenidos de la charla de la semana pasada no fue por nada en especial, simplemente nos pareció un tema apropiado y útil sobre el que ofrecer información valiosa a todo aquel que le interesara.

Es vital contar con la formación y preparación necesaria para introducir un nuevo miembro peludo en la familia. Además, aunque esta decisión debería ser meditada y tomada con la suficiente previsión, uno nunca sabe cuándo va a tener que echar mano de todos esos conocimientos e información. Sobre todo si, como en nuestra familia, somos incapaces de darle la espalda a un animal indefenso y desamparado que necesita cobijo y ayuda.

Esta semana, casualmente, hemos hecho uso de esos conocimientos en casa y he aquí la culpable:

2014-10-06 21.05.42

Con unos cuatro meses y el desparpajo felino de un cachorro descubriendo el mundo esta simpática fierecilla casi se nos coló en el coche el domingo pasado, tras acercarse a Bruma con todo el morro de quien está en el periodo de su vida en el que a nada debe temerle y a todo se enfrenta con alegría y confianza. Divina juventud…. Por lo visto llevaba ya varios días deambulando por allí porque le ponían de comer en un bar y era muy mansa y cariñosa. Lógicamente acabó en casa.

2014-10-01 17.22.50Recoger un animal abandonado a su suerte en la calle, darle una oportunidad de ser adoptado y finalmente encontrarle el hogar adecuado es uno de los actos más satisfactorios que uno puede hacer para agradecer la existencia y compañía de sus propios animales. De todos los que ha tenido y tendrá a su lado durante su vida.

Tanto Simba (el gato), Hugh y Bruma son adoptados, los dos primeros directamente de la calle y la última de la asociación Asoka el Grande y esta semana han tenido que pasar por un proceso de adaptación-express a esta nueva (y temporal) compi de piso, un terremoto gatuno que hemos tenido acogido unos días, hasta que le hemos encontrado el hogar perfecto.

El que nuestros peludos estén perfectamente socializados entre sí y hayan convivido años facilita las cosas. También que socialicen con perros de todo tipo a con frecuencia y sus problemas de conducta estén siendo tratados y se trabaje con ellos a diario. Y por supuesto el hecho de que recojamos y amparemos temporalmente animales en casa cada dos por tres es otro punto a favor (están habituados a las introducciones repentinas de nuevos compis). Pero sin duda, la coherencia a la hora de realizar la introducción, las presentaciones correctas, la organización en casa, la imposición de normas claras y el establecimiento de rutinas estables desde el primer momento, ha sido clave para que esta adaptación-express haya sido todo un éxito.

2014-10-08 17.55.23

Agradecer desde aquí a sus nuevos papis adoptivos por haber decidido introducir cuatro patas más en su hogar haciendo posible la nueva vida de esta pequeña y preciosa leoncita que ahora empieza junto a ellos. Una historia con final feliz Felix 😉

nala y jorge